La historia de ‘Ambar gourmet’ o cómo luchar por tus sueños

¿Hay algo capaz de parar a una mujer cargada de sueños y ganas de progresar? En el caso de Ambar, emprendedora dominicana, la respuesta es tan clara como transparente su nombre: “No”. 

Su historia de emprendimiento recuerda a una carrera de obstáculos porque la vida no paraba de colocarlos en su camino. El primero, la falta de apoyo de su familia. Tanto su marido como sus padres nunca estuvieron de acuerdo con que dejara su trabajo fijo, algo que aportaba estabilidad al hogar, para empezar un negocio donde el éxito parecía reservado solo a unos pocos, y donde la esperanza de progresar se quedaba en un bonito sueño sobre papel. 

Pero como mujer luchadora que es, Ambar hizo oídos sordos a toda opinión contraria a su plan y dio el valiente paso de renunciar a su empleo para poder concentrarse en su proyecto de vida: montar una pastelería. Lo primero fue buscar un local, y para ello recurrió a la ayuda de un agente inmobiliario

Cuando parecía que todo estaba a punto de caramelo, Ambar no solo vio frustrados sus sueños, sino que ocurrió lo peor que podía pasarle: el agente inmobiliario resultó ser un estafador que se fugó fuera del país con su dinero. Ambar tuvo que empezar de cero. Volver a reunir recursos y además guardarlo en secreto para que sus más allegados no se desanimaran.

Logró recomponerse y por fin pudo poner en marcha su proyecto. De ese episodio sombrío y doloroso nació ‘Ambar Gourmet’ para alumbrar un sueño alimentado por su talento y trabajo duro. 

Premio al coraje

Poco tiempo después de haber comenzado, se vio obligada a cambiar de local para ahorrar costes a pesar de perder clientes y necesitar encontrar nuevos proveedores, entre otras cosas.

Pero hizo lo mejor para su negocio, y su coraje, una vez más, fue premiado: el nuevo local estaba situado frente a una universidad y un colegio y, con el  aumento de ventas, pudo invertir en un horno industrial. También compró una vitrina para mostrar mejor sus productos 

… y llegó el COVID-19

Desafortunadamente, al año de estar en el nuevo local, se desató la  pandemia que obligó a muchos negocios a cerrar. ‘Ambar Gourmet’ no fue una excepción. 

A día de hoy, Ambar sigue progresando con ‘Ambar Gourmet’, a pesar de los retos a los que se tuvo que enfrentar

Un nuevo reto para su proyecto, que la emprendedora tomó como otro desafío y volvió a cambiar de local. Solo que, esta vez,  trasladó su negocio al ciberespacio, a internet. 

Ambar Gourmet como negocio virtual

Dadas las restricciones por la cuarentena, internet se consolidó como principal espacio de negocios para emprendimientos como los de Ambar. Con el apoyo de Banco Adopem, entidad dominicana de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) y bajo el lema “Quédate en casa, nosotros lo hacemos por ti”, continuó elaborando platos de comida para eventos, mesas de dulces y bizcochos por encargo. Porque en realidad, aunque el mundo estuvo parado y las personas encerradas, los hogares no dejaron de celebrar ocasiones especiales. 

Esta experiencia digital le dio mayor libertad para trabajar desde casa y liberarse del coste de alquiler y el mantenimiento de un local. Construyó su cocina en el patio, un espacio que se convirtió en su lugar de trabajo. 

Aprovechando su aceptación en el mercado y la digitalización de su actividad, también empezó a dar talleres por Zoom con temas como mesa de postres, canapés y bizcocho dominicano. También hizo sesiones de Instagram Live para hablar de recetas rápidas que las personas pudieran hacer en su casa en la cuarentena. 

A día de hoy, Ambar sigue progresando con ‘Ambar Gourmet’. Tuvo la ocasión de compartir su experiencia en el acto organizado por Microserfin, entidad panameña de la Fundación Microfinanzas BBVA, y ONU Mujeres, con motivo del Día de la Mujer Emprendedora, donde aseguró que continuará llevando dulzura a las casas de sus clientes con tanta ilusión como si fuera el primer día.

¿Aún crees que hay algo capaz de parar a una emprendedora cargada de sueños y ganas de progresar?  

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