Cada 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha instaurada por Naciones Unidas para visibilizar y proteger los derechos de las aproximadamente 476 millones de personas indígenas que viven en 90 países.
Estas comunidades son grandes protectores de la tradición y la cultura, y pese a ello siguen enfrentándose a muchas dificultades para sobrevivir en pleno siglo XXI. Son, por ejemplo, uno de los grandes colectivos afectados por el cambio climático: casi 70 millones de dependen de los bosques para su sustento, según la ONU.
A ello se suman los altos niveles de pobreza que sufren por sus propios condicionantes sociales: casi el 90% trabaja en la economía informal y tienen casi tres veces más probabilidades de vivir en pobreza extrema, según la ONU.
América Latina concentra una gran parte de la población indígena
Para apoyar a las comunidades indígenas la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) llega hasta sus zonas remotas y les atiende en su lengua materna para que sus negocios prosperen y salgan de la pobreza. También se les proporciona financiación, microseguros, formación digital y financiera y acompañamiento. Países latinoamericanos donde opera como Colombia, Perú o Panamá concentran una gran parte de esta población.
Por ejemplo, Bancamía, entidad colombiana de la Fundación, ha contribuido a través de su Ruta FINDEQ a atender a más de 6.300 indígenas, jóvenes, mujeres y microempresarios. Kasia Morales es una de las emprendedoras que vive en el corazón del Amazonas y cuenta con el apoyo de Bancamía. Confecciona mochilas artesanales siguiendo la técnica de su abuelo, con tela hecha de corteza de árbol y tintes naturales, que extrae de las plantas que cultiva en el campo.
Kasia tiene marido y cinco hijos, y da trabajo a siete mujeres de su entorno. Además, su taller es un espacio de formación donde recibe a profesores universitarios y estudiantes, compartiendo su conocimiento a todo el mundo.
En total, la FMBBVA apoya a más de 3,2 millones de microempresarios de escasos recursos en cinco países de América Latina. Más del 30% de los emprendedores atendidos por la fundación vive en zonas rurales y de difícil acceso como Kasia.