La trayectoria profesional de Karen Ulloa es sinónimo de esfuerzo y crecimiento. Llegó a la comunidad chilena de La Ligua hace 11 años para comenzar por primer vez a trabajar. Desde entonces, ha desarrollado allí su carrera como asesora financiera.
Empezó en una oficina de Fondo Esperanza, la entidad chilena de la FMBBVA, trabajando en el área de Formación, donde aprendió a comunicar y a liderar proyectos. Desde 2015 y hasta la actualidad ha apoyado y formado a 30 grupos de emprendedores en situación de vulnerabilidad. Hoy ya es una asesora consolidada que recorre los municipios de la región contribuyendo al bienestar y progreso de los microempresarios, muchos de ellos viven en zonas remotas y de difícil acceso.
“Conocer las necesidades de los emprendedores y reflejarlas en datos nos ayuda a contribuir al crecimiento de sus negocios”.
Su valor en Fondo Esperanza
Su trabajo se centra en la Medición de Impacto Social (MIDE), traduciendo las necesidades reales de los emprendedores en información clave para su desarrollo económico. Karen, además, es responsable de 24 bancos comunales donde aplica la metodología de Fondo Esperanza y se asegura que cada crédito se transforma en desarrollo real para los microempresarios. Los bancos comunales son una metodología grupal de microfinanzas en el que un grupo de emprendedores (entre 11 y 25 personas) que suelen trabajar en el mismo sector deciden unirse para acceder a créditos individuales, capacitación y redes de apoyo, basados en la «coaval solidaria» (garantía mutua).
El impacto en su vida
En estos años de trabajo como asesora ha podido comprar su propia casa y un coche, que utiliza a diario para visitar y formar a más bancos comunales. Para Karen, ver la mejora en la calidad de vida de los emprendedores desde la primera visita hasta el cierre de cada ciclo es la mayor recompensa. Trabajar en una institución que promueve el acceso a oportunidades en la región le motiva para seguir mejorando cada día.