Día de la Madre: cuando el amor por los hijos es el estímulo para emprender

El primer domingo de mayo es el Día de la Madre. Emprender es para muchas mujeres una vía para que sus hijos tengan un futuro mejor

 

En Calbuco, región de Los Lagos en el sur de Chile, donde el mar y la cocina son parte de la vida cotidiana, María Cachaña ha levantado un negocio con esfuerzo y amor incondicional por su familia. Su historia refleja la realidad de miles de mujeres que con sus microemprendimientos mueven la economía local.

María optó por montar un negocio de comidas para lograr que sus hijos tuvieran un futuro mejor. Al principio vendía por las calles los platos que cocinaba y ahora tiene un espacio en su casa donde los prepara para su venta a locales de hostelería.

Tiene tres hijos, y cada uno de sus pasos está guiado por un sueño claro y firme: que tengan oportunidades y puedan convertirse en profesionales. Su hija mayor ya avanza en ese camino y está estudiando Nutrición y Dietética. Comparte con su madre el talento por la cocina. “Ella es mi pilar. Trabaja conmigo en los meses de sus vacaciones, principalmente en las ferias de la temporada de verano”, afirma con orgullo. Y los pequeños de 9 y 6 años estudian en el colegio.

Mis hijos fueron la principal motivación, porque no quería estar ausente en la casa y perderme de verlos crecer. También necesitaba generar mis propios ingresos, porque muchas veces un solo sueldo no alcanza

Criar a sus hijos, trabajar y emprender al mismo tiempo no ha sido fácil. Para María, estar presente en la vida de sus hijos mientras sacaba adelante su negocio es una de sus mayores satisfacciones. “Lo que más me hace feliz es estar en mi casa y ver crecer a mis hijos, y también hacer lo que me gusta”. Ser su propia jefa le permite organizarse y, aunque las jornadas en la cocina son largas, se organiza para llevar y traer a sus hijos del colegio.

 

Maria Cachaña con su hijo - cocinera - Chile - Fondo Esperanza - FMBBVA

María Cachaña con su hijo. Su familia ha sido su principal motivación para emprender

Si algo la define es su capacidad de reinventarse frente a la adversidad. Durante la pandemia, cuando muchas oportunidades se cerraron y era imposible salir a trabajar, necesitaba ingresos porque tenia un bebé recién nacido. Lejos de rendirse, apostó por las redes sociales y los pedidos a domicilio. Junto a su esposo, fue de las primeras en ofrecer este servicio en su sector. El esfuerzo dio frutos. Lo que comenzó como una necesidad urgente, hoy es un negocio consolidado: actualmente abastece diariamente a doce locales comerciales. “Uno se gana su fama, a la gente le gusta lo que haces y te empiezan a llamar”, explica. Ella cocina y organiza los pedidos, y su marido se encarga de la distribución.

Lleva más de 15 años trabajando de manera independiente en el rubro de la comida. Su cocina es su espacio natural y su pasión. Prepara empanadas, tortillas… y rescata tradiciones gastronómicas del sur del mundo como los “milcaos” – preparación a base de papas ralladas – y su especialidad más reconocida: la “chochoca”, un plato tradicional de masa que cocina enrollada en un palo, directamente frente a las brasas, y que se ha convertido en un imprescindible en las fiestas populares de verano.

Maria Cachaña - cocinera - Chile - Fondo Esperanza FMBBVA

María Cachaña cocinando en su casa. Distribuye los platos a locales de hostelería

Anima a otras mujeres a que emprendan: Que tengan valor y valentía.

Es importante hacer lo que a una le gusta, como en mi caso la cocina y el comercio. Encuentren lo que les apasiona y den el paso para tener su propio negocio. Como mujeres esto siempre nos beneficia y podemos ayudar a salir adelante a nuestros hijos

El éxito de María no se sostiene solo, sino en red. Es socia fundadora del banco comunal Los Millaray, la metodología de Fondo Esperanza (entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA en Chile) que agrupa a emprendedoras de un mismo sector para apoyarse mutuamente, acceder a microcréditos y salir adelante juntas. Desde que se creó el banco comunal es la tesorera, un lugar que, según dicen sus compañeras, “le pertenece por su orden y compromiso”. Pero su liderazgo va más allá de los números: organiza, convoca y sostiene a las otras 21 personas que lo forman. “Somos un grupo muy unido. Cuando a alguna le pasa algo, estamos todas”, cuenta. Esa red de apoyo ha sido fundamental en momentos difíciles, pero también en los desafíos del día a día, como cuando las ventas bajan y deciden juntas buscar soluciones.

Sueña con que sus hijos estudien una carrera. Y quiere abrir su propio restaurante al que gustaría que se incorporase su hija cuando termine sus estudios.

María es inspiración para otras mujeres; una madre que, día a día, transforma su trabajo en oportunidades reales para su familia.

HISTORIAS DE VIDA