15 de octubre: Día Internacional de las Mujeres Rurales
Las mujeres rurales generan empleo y contribuyen al desarrollo económico de sus comunidades. Si trabajan en actividades agropecuarias, también participan en la producción de alimentos y la gestión sostenible de los recursos naturales. Naciones Unidas reconoce esta contribución cada 15 de octubre, Día Internacional de las Mujeres Rurales.
Las más de 161.000 emprendedoras rurales que apoya la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) en cinco países de América Latina, son un ejemplo de esa realidad. Mujeres de escasos recursos, comprometidas con el desarrollo comunitario que, desde su situación de vulnerabilidad, aportan a sus comunidades y crean empleo en zonas donde las oportunidades laborales son escasas. Solo este año han generado más de 22.200 puestos de trabajo.
La ganadera dominicana Sugey Medina se dedica a la cría de cerdos. Lo que comenzó como un pequeño negocio es hoy una empresa familiar: emplea a tres de sus hermanos y trabaja con su marido. “Con nuestro trabajo salimos adelante, ayudamos a nuestras familias y a otras personas. Si tenemos oportunidades de financiación, capacitación y apoyo, nuestros negocios crecen y podemos seguir avanzando”, explica.
La falta de financiación y de conciliación siguen frenando el progreso de las mujeres rurales
En España, solo tres de cada diez explotaciones agrícolas están dirigidas por mujeres, según la Encuesta de Explotaciones Agrícolas 2023 del INE. La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER), que cuenta con casi 200.000 socias, señala que las mujeres rurales españolas siguen encontrando dificultades para acceder a financiación y otros recursos. Aunque su trabajo ha ganado visibilidad en las últimas cuatro décadas, la organización advierte de que ‘todavía estamos lejos de conseguir la igualdad en un sector que está fuertemente masculinizado‘.
A estas dificultades se suma la carga de los cuidados. Según el Diagnóstico de la Igualdad de Género en el Medio Rural, del Ministerio de Agricultura, las mujeres rurales españolas dedican casi cinco horas y media diarias al cuidado de menores, frente a poco más de dos horas los hombres. ‘En el medio rural, a la desigualdad de género se suma la desigualdad territorial porque cuando faltan servicios, los cuidados vuelven a recaer en las mujeres‘, explica Carmen Quintanilla, presidenta nacional de AFAMMER. Esta situación es similar en el caso de las emprendedoras rurales de la FMBBVA: el 57% asume en solitario el cuidado de familiares dependientes, lo que lastra su progreso.
Para apoyar los negocios de las emprendedoras rurales, la Fundación ofrece, por ejemplo, microseguros como complemento al microcrédito en Colombia para proteger cultivos, ganado, instalaciones, interrupciones de actividad u otros riesgos. Y en República Dominicana impulsa la agroecología o la resiliencia frente al cambio climático en actividades agropecuarias y pequeños comercios.

Apicultora dominicana del Banco Adopem (FMBBVA)
Los fenómenos meteorológicos extremos también agravan la vulnerabilidad de estas emprendedoras. ‘Para ellas contratar un seguro que proteja sus cultivos y negocios es la diferencia entre poder superar una inundación o una sequía… y recaer en la pobreza. Solo este año han contratado cerca de 19.000 microseguros con componente climático. Gracias a productos y servicios financieros y no financieros adaptados a sus necesidades logran generar excedentes y progresar de manera sostenible‘, explica Elizabeth Prado, responsable de Equidad e Inclusión de la FMBBVA.
Con esta combinación de financiación, formación y protección, las mujeres rurales pueden afrontar mejor las brechas estructurales que ralentizan su autonomía económica y su exclusión financiera.
Naciones Unidas ha declarado 2026 Año Internacional de la Agricultora, una iniciativa impulsada por la FAO para reconocer el trabajo de las mujeres en los sistemas agroalimentarios y las desigualdades que limitan sus oportunidades.
La ganadera dominicana Sugey Medina anima a otras mujeres a seguir su ejemplo: ‘Si están pensando emprender en el mundo rural les digo que se atrevan, que confíen en sí mismas. Que no piensen que hay trabajos que son solo para los hombres. Con disciplina y esfuerzo se puede salir adelante‘.