17 de octubre: Día Internacional para la Erradicación de la pobreza
Perder el empleo, enfermar, cuidar a un familiar o sufrir las consecuencias de una inundación, una sequía o un terremoto pueden cambiar la economía de una familia en muy poco tiempo.
Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) señala que América Latina es un buen ejemplo de que salir de la pobreza no garantiza no recaer en ella. La región va a registrar este año su mejor cifra de pobreza monetaria (el 24,8% de la población) desde que existen registros. La noticia es positiva, pero los datos muestran también que unos 167 millones de personas seguirán siendo pobres y otros 200 millones más están muy cerca de recaer.
‘El problema de América Latina ya no es sacar personas de la pobreza, sino conseguir que permanezcan fuera de ella. La pobreza debe entenderse de manera dinámica, como una película, no estática como una foto, porque las personas de escasos recursos tienen muchas dificultades para consolidar los avances que consiguen‘, explica Giovanni Di Plácido, director de Research y Estrategia de la FMBBVA.
En España, la pobreza alcanza su nivel más bajo, pero todavía afecta a 9,6 millones de personas
La vulnerabilidad económica traspasa fronteras y no es exclusiva de los países en desarrollo. España presenta una realidad distinta y utiliza indicadores de pobreza basados en criterios metodológicos diferentes a los empleados en América Latina, por lo que sus cifras no son directamente comparables. Sin embargo, ambas realidades muestran que, a pesar de los avances, millones de personas siguen todavía viviendo en situación de pobreza.
Según el XVI Informe El Estado de la Pobreza, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), la tasa de pobreza relativa se situó en 2025 en el 19,5%, el nivel más bajo de la serie histórica tras tres años consecutivos de descenso. No obstante, esta situación sigue afectando a 9,6 millones de personas que viven con ingresos inferiores a 1.018 euros mensuales por unidad de consumo.
El informe también muestra una reducción de la pobreza severa, que desciende cuatro décimas hasta el 8%, su nivel más bajo desde 2009. Pese a esta mejora, 3,9 millones de personas viven con ingresos inferiores a 679 euros mensuales por unidad de consumo.
‘Que algunos indicadores hayan mejorado es una buena noticia, pero no podemos conformarnos mientras millones de personas sigan viviendo en situación de pobreza, muchas de ellas con ingresos que no cubren sus necesidades básicas. La pobreza no se combate únicamente con crecimiento económico: necesitamos políticas públicas que garanticen ingresos suficientes, empleo de calidad y acceso a una vivienda asequible, y también reforzar los sistemas de protección social para que una pérdida de empleo, una enfermedad o cualquier otro imprevisto no suponga caer o volver a caer en la pobreza‘, señala Carlos Susías, presidente de EAPN-ES.
La pobreza de 2040 no será igual a la que conocemos hoy
Cada época ‘fabrica’ su propia pobreza. Cinco grandes variables determinarán cómo será la pobreza en las próximas décadas. A las causas que ya conocemos se están sumando otras. Las investigaciones del área de Research y Estrategia de la FMBBVA señalan que los conflictos, el cambio climático, el envejecimiento, la inteligencia artificial y la exclusión digital tendrán especial importancia en los próximos años en América Latina.
Algunas de ellas ya empiezan a notarse. La tecnología puede abrir oportunidades, pero también dejar gente atrás porque no tener conexión a internet o una identidad digital, dificultan el acceso al crédito, a ayudas sociales y al empleo formal. También aumenta la exposición a fenómenos climáticos extremos (en 2024, 82 desastres afectaron a 12 millones de personas).
Detrás de estos datos hay situaciones cada vez más habituales: trabajadores informales que llegan a la vejez sin suficiente protección, mujeres que abandonan o reducen su actividad laboral para asumir tareas de cuidados, jóvenes cuyos trabajos están cambiando con la digitalización o pequeños negocios que pierden sus ingresos después de una inundación, una sequía o un terremoto.
Emprender por necesidad
Para muchas personas montar un pequeño negocio es una forma de ganarse la vida ante la falta de opciones laborales. Pero el autoempleo no garantiza por sí mismo salir de la pobreza.
La situación de los emprendedores cambia cuando sus pequeños negocios consiguen crecer. Para conseguirlo no basta con la concesión de un crédito. Es necesario acompañamiento, seguros y acceso a mercados y herramientas digitales.
La experiencia del Grupo FMBBVA así lo demuestra. Atiende actualmente a más 3 millones de emprendedores de escasos recursos en cinco países de América Latina. El 47% de los que han recibido el apoyo de las entidades de la Fundación ha conseguido salir de la pobreza, 6 de cada 10 lo han conseguido a los cinco años. En 2025 la Fundación ha desembolsado 1.910 millones de dólares en microcréditos para estos emprendedores.
El reto ya no consiste únicamente en sacar a las personas de la pobreza, sino en construir los mecanismos que impidan que quienes han salido o viven justo por encima del umbral vuelvan a caer en ella.