La dominicana Flor Delirio inició su camino profesional a los 19 años, cuando tomó la decisión de estudiar dermatología y cosmética. Desde el principio, supo que debía costear su propia formación, por lo que comenzó a emprender ofreciendo servicios relacionados con lo que aprendía en su carrera. Sus primeros trabajos fueron a domicilio. Poco a poco fue aplicando los conocimientos que iba adquiriendo en el área de estética mientras avanzaba en sus estudios.
Con el aumento de su clientela, Flor decidió dar un paso más y habilitar un pequeño espacio en su casa, donde trabajó durante tres años. Gracias a su profesionalidad, su trato cálido y el dominio creciente de las técnicas estéticas su reputación ha ido creciendo en la comunidad.
Más tarde decidió dar un paso decisivo: abrir su propio local, consolidando su marca Delirio Beauty. En la empresa ahora combina la manicura y pedicura con técnicas estéticas más avanzadas que continúa perfeccionando mediante cursos y capacitaciones.
Este crecimiento ha sido posible gracias al apoyo de Banco Adopem, entidad de la FMBBVA en República Dominicana. Flor ha recibido financiación (a través de tres créditos) y también no acompañamiento no financiero (asesoría y educación financiera y digital). Ha participado en el proyecto Comunidad Emprendedora Digital, una iniciativa con la que se ha capacitado en economía digital junto a otras 5.000 emprendedoras.
Gracias a esa formación, Flor ha creado su propia página web y tiene una plataforma de gestión con la que controla citas, mantiene historiales y envía recordatorios automáticos para mantener una comunicación eficiente con sus más de 600 clientas. También ha podido contratar a dos mujeres de su comunidad en el salón.
Ver crecer su negocio le ha permitido alcanzar su independencia económica y adquirir un vehículo. Su sueño es ampliar los tratamientos de su spa, en respuesta a las tendencias en estética. Su historia es un ejemplo de evolución, esfuerzo y valentía. Y su trayectoria demuestra que cuando se combinan conocimientos, pasión y perseverancia, los sueños se convierten en proyectos reales y exitosos.