Microfinanzas en Colombia: medición, protección y emprendimiento femenino

Colombia albergará entre 12 y 14 millones de personas en situación de pobreza en 2040. Aunque la informalidad mantendrá su peso en este porcentaje, uno de cada tres hogares vulnerables lo será debido a factores emergentes como el cambio climático, la falta de tiempo por trabajos de cuidado no remunerados o la exclusión digital. «Cada época fabrica su pobreza, y cinco fuerzas ya moldean la pobreza de 2040: los conflictos, el clima, la edad, el algoritmo y los datos», señala Giovanni di Plácido, director de Research y Estrategia de la FMBBVA y autor del informe Pobreza del Futuro

Protección ante emergencias climáticas y desastres

La resiliencia económica ante choques externos marcará la diferencia para las poblaciones vulnerables entre salir de la pobreza o volver a ella. El terremoto registrado en el eje Pacífico–Cafetero en agosto supuso pérdidas del 2% del PIB regional y amenaza con incrementar la pobreza monetaria entre 1,2 y 1,8 puntos porcentuales en zonas con una informalidad superior al 65%. 

Bancamía, la entidad colombiana de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA), ha puesto en marcha soluciones financieras para los microempresarios afectados, con periodos de gracia en sus créditos, lo que les permitirá contar con las herramientas y el tiempo para seguir adelante. Más de 22.000 clientes de la entidad se han visto afectados.

Acompañar a los emprendedores de manera integral significa conocer cada caso para ofrecerles el apoyo económico, laboral y psicosocial que requieren. «La inclusión y la salud financiera van más allá del acceso al crédito; el reto actual es la permanencia. Se trata de proteger el progreso de los emprendedores mediante herramientas de resiliencia, como los seguros, el ahorro y la liquidez oportuna para que un imprevisto no interrumpa su capacidad de generar ingresos», explica Stephanie García Van Gool, directora de Impacto de la FMBBVA. Según datos de la fundación, contar con un seguro de daños incrementa en promedio un 3,3% los activos y un 7,4% el ahorro de los microempresarios.

Respuestas concretas para el avance de las emprendedoras

Las mujeres que deciden en Colombia poner en marcha un pequeño negocio parten en desventaja porque sufren barreras estructurales sociales y económicas que limitan el crecimiento de sus negocios. Y eso que los datos financieros demuestran que tienen mayor responsabilidad financiera y menores índices de morosidad que los hombres.

 

Para revertir esa realidad que pone freno a un progreso igualitario, se ha diseñado el ecosistema Ellas Crecen para reducir la brecha de financiamiento e impulsar la inclusión económica de las mujeres colombianas combinando inclusión financiera, protección, educación y acompañamiento. Es una iniciativa basada en su experiencia en el terreno: el 56% de los emprendedores de Bancamía son mujeres, y el 18% de ellas vive en situación de pobreza.

Ellas Crecen integra un modelo de aprobación de crédito (llamado Monto Inteligente) adaptado al perfil crediticio de las mujeres, con un descuento de 1.000 puntos básicos (10%) en la tasa de interés para perfiles de bajo riesgo, respaldado por el Fondo Nacional de Garantías. La propuesta incorpora pólizas que cubren las cuotas del microcrédito durante la licencia de maternidad y formación gratuita en salud financiera a través de la plataforma Creciendo Juntos.

«Cuando una mujer avanza, avanza también su familia y su comunidad y se transforma su territorio. Pero enfrentan varias restricciones: menos capital, menos tiempo disponible, más carga de cuidados familiares, menor acceso a redes, brechas de capacidades y sesgos», detalla Viviana Araque, presidenta ejecutiva de Bancamía.

La presidenta de Bancamía explica el ecosistema ‘Ellas Crecen’

Para generar verdadero impacto hay que medir

Analizar la situación actual de las emprendedoras, de su familia y de su negocio es la base para diseñar productos y servicios adaptados a sus necesidades presentes y futuras. Coinciden en ello los ponentes que participaron en el panel del acto Las mujeres y su fuerza productiva en los territorios, organizado por Bancamía y la FMBBVA.

Colombia vive un momento de transformación económica y social, en el que las políticas públicas enfocadas en acceso al crédito, impulso a las MiPymes e iniciativas de emprendimiento femenino se consolidan como ejes prioritarios de la agenda nacional. 

“Nuestros estudios confirman que las pymes propiedad de mujeres registran menor mora y pagan igual o mejor. Sin embargo reciben préstamos más pequeños que representan a veces menos del 20% de la cartera pyme. Hay una gran oportunidad para que estas empresas crezcan y se puedan expandir”, explicaba Yanire Braña, especialista en inclusión financiera y enfoque de género de IFC, en su intervención.

Las instituciones del sector financiero deben contar con estrategias para promover la inclusión con perspectiva de género. “Hay que tener en cuenta la diversidad de la mujer para rediseñar la cartera de productos teniendo en cuenta el capital de inversión a largo plazo, las garantías y escaleras de crédito para intervenir donde se producen las brechas”, detallaba Jaime Rincón, director de Transformación Digital e Inclusión Financiera de Asobancaria.

Panel “De la brecha a la oportunidad: acceso financiero productivo para el crecimiento de las microempresarias”. Moderado por Michael Bryan, jefe de Estudios Económicos de Banca de las Oportunidades

Y la participación del sector privado es crucial para lograrlo. “Tenemos una línea con condiciones especiales para fomentar el crédito en pymes lideradas por mujeres. Buscamos cerrar esa brecha. En los últimos 3 años hemos movilizado cerca de medio billón de pesos y realizado 1.600 operaciones de créditos. Encontrar productos que permitan a las mujeres y hombres competir en igualdad de condiciones es buscar crecimiento económico y riqueza”. señalaba Sergio Lizarazo, vicepresidente de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA Colombia.

Por tanto, la sostenibilidad del impacto a largo plazo, el acceso a servicios financieros inclusivos, la formación y el acompañamiento marcarán la hoja de ruta de las microfinanzas en Colombia en los próximos años.