La tecnología se ha convertido en un facilitador de oportunidades para los microempresarios. Desde la gestión de las finanzas personales hasta la contabilidad del negocio, ahora es posible reducir el tiempo en los trámites y ganar rapidez en las transacciones.
En Microserfin, la entidad panameña de la Fundación Microfinanzas BBVA, en 2025 se realizaron más de 15.600 solicitudes digitales y el 42% de los desembolsos se canalizaron directamente a cuentas bancarias, mediante procesos digitales.
Los emprendedores usan cada vez más las plataformas digitales, y estas operaciones representaron más de U$9.4 millones en desembolsos. Esta tendencia no solo hace la vida mucho más fácil y rápida a quienes necesitan financiación para sus negocios, también aporta al planeta, la digitalización ha ahorrado el uso de más de 18.000 hojas de papel tan solo en el último trimestre del año pasado, contribuyendo así a la disminución de la huella de carbono asociada a la gestión crediticia.
La meta para el futuro más cercano es ambiciosa: el objetivo es que 8 de cada 10 créditos sean totalmente digitales. “Nuestro modelo de banca relacional es cada vez más cercano, digital y humano, gracias a un desarrollo tecnológico impulsado de manera estratégica para acelerar el acceso al crédito, garantizando nuestra presencia al lado del emprendedor. El crecimiento de la contratación digital demuestra que los microempresarios confían cada vez más en estos canales y están transformando su relación con la banca”, señaló Edison Mejía, gerente general de Microserfin.
Inclusión financiera y social
Lo más interesante es ponerle cara al progreso de los emprendedores. El 73,4% de los microempresarios tienen su negocio en etapas iniciales de consolidación o estabilización, y un 56% de ellos se sitúa en zonas urbanas. Del total de emprendedores atendidos por Microserfin, un 43% son mujeres, y un 30% son mayores de 55 años que están impulsando con fuerza la llamada economía plateada, un segmento en crecimiento en el país.
Además de la financiación, también buscan fortalecer su resiliencia ante imprevistos que puedan interrumpir su actividad comercial y proteger así lo que han conseguido con su esfuerzo. La contratación de microseguros se ha incrementado para blindar a las familias y a los comercios ante cualquier situación inesperada.
En definitiva, lo que confirman estos resultados es que la tecnología ya no es una opción lejana, sino una herramienta real y cotidiana que está permitiendo que miles de personas saquen adelante sus proyectos de una forma segura, ágil y sostenible. Y que el diseño de productos específicos para mejorar el bienestar financiero redunda en la viabilidad a largo plazo de esos emprendimientos.