El 40% de las mujeres y niñas del mundo vive en países con niveles de discriminación «altos» o «muy altos” según la OCDE. Las leyes y las normas sociales y culturales discriminatorias siguen siendo grandes obstáculos para conseguir una igualdad de género real en la participación política, económica, social y familiar.
La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) ha participado en la CSW70, el mayor encuentro global dedicado al progreso de las mujeres que la sede de Naciones Unidas acoge cada año. La temática central de esta edición ha sido cómo derribar esas barreras invisibles legales y sociales que frenan el progreso de las mujeres en cuestiones tan básicas como el acceso a la propiedad, al mercado laboral o a emprender un negocio.
Más de 8.000 personas, gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil han debatido sobre la agenda de género global. La FMBBVA ha compartido en la CSW70 SU estrategia para el empoderamiento económico de las mujeres que ha permitido que 7 de cada 10 de sus emprendedoras salgan de la pobreza. Las soluciones innovadoras en inclusión financiera que ofrece a las más de 1,8 millones de mujeres a las que atiende son una herramienta clave para acabar con esas restricciones sociales. Por ejemplo, en República Dominicana concede créditos a mujeres rurales sin exigir la titularidad de la tierra (que a menudo está en manos de hombres) y es la única entidad en ese país que aprueba mayores montos a las mujeres y con las mismas condiciones de interés y plazo. Y en Perú cuenta con un crédito digital que no requiere la firma del cónyuge.
La Fundación ha compartido estas y otras buenas prácticas en inclusión socioeconómica de las mujeres en el acto en el que representantes de organismos internacionales del sector del desarrollo han mostrado su visión y propuestas para lograr acortar el plazo de 286 años que ONU Mujeres advierte se tardará en lograr la igualdad económica real.
Las declaraciones de los protagonistas:
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Los datos de desempeño de la FMBBVA desmienten los prejuicios sobre el riesgo financiero femenino: aunque ellas solicitan montos menores, sus negocios crecen al mismo ritmo que los de los hombres. Un ejemplo es la emprendedora dominicana Elsa Gómez que tiene un negocio de demolición y venta de materiales de construcción reciclados. El acompañamiento personalizado, basado en una banca relacional que combina la atención presencial de los asesores con las ventajas de la digitalización, ha permitido a Elsa progresar y dar empleo a 22 personas, derribando normas sociales en un sector muy masculinizado como el de la construcción.
Derribar los sesgos de género y acelerar las medidas de paridad podría hacer crecer más de un 20% el PIB Global, señala el Banco Mundial.