{"id":3111,"date":"2015-12-14T09:07:16","date_gmt":"2015-12-14T09:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/progresomicrofinanzas.org\/?p=3111"},"modified":"2017-12-19T11:41:37","modified_gmt":"2017-12-19T11:41:37","slug":"ricardo-hausmann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/","title":{"rendered":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3111?print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3111?print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><div id=\"attachment_3112\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption article__img article__img--right lightgallery lightgallery--image article__img alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3112\" class=\"wp-image-3112 size-medium\" src=\"http:\/\/www.progresomicrofinanzas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/r_hausmann1a-300x259.jpg\" alt=\"R_Hausmann1a\" width=\"300\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/r_hausmann1a-300x259.jpg 300w, https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/r_hausmann1a.jpg 925w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-3112\" class=\"wp-caption article__img article__img--right lightgallery lightgallery--image article__img-text\">Ricardo Hausmann<\/p><\/div>\n<p>Ricardo Hausmann, es un economista de origen venezolano. Actualmente es el Director del Centro\u00a0para el Desarrollo Internacional y profesor de Econom\u00eda del<br \/>\ndesarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os 1992 y 1993 fue Ministro de Planificaci\u00f3n de Venezuela\u00a0 y jefe de la \u00abOficina Presidencial de Coordinaci\u00f3n y Planificaci\u00f3n\u00bb. Asimismo, durante los a\u00f1os 1994 y 2000 ejerci\u00f3 como Economista Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><strong>\u00bfCu\u00e1les son los determinantes fundamentales que considera que inciden cr\u00edticamente en el desarrollo econ\u00f3mico y social de un pa\u00eds?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La vida en la sociedad moderna es compleja, en el sentido que requiere de muchos ingredientes complementarios y la falta de alguno de ellos tiene efectos negativos muy grandes. Por ello, dos pa\u00edses igualmente pobres pueden sufrir de la carencia de cosas muy distintas. Tambi\u00e9n, por esto mismo las recetas simples, como la educaci\u00f3n, el microcr\u00e9dito o las \u201cinstituciones\u201d, son respuestas inconvenientes.\u00a0 Pero si fuese a formular una cierta visi\u00f3n sint\u00e9tica que englobara a todos los pa\u00edses en desarrollo, dir\u00eda que el secreto del desarrollo o, en todo caso, el ingrediente m\u00e1s dif\u00edcil de acumular es el saber-hacer o know-how colectivo. El secreto de la prosperidad es la tecnolog\u00eda, pero \u00e9sta se expresa en tres tipos de elementos: herramientas o equipos, c\u00f3digos o recetas y know-how o conocimiento t\u00e1cito. Mientras las herramientas y las recetas son f\u00e1ciles de diseminar, el know-how es dif\u00edcil de difundir porque se adquiere lentamente a trav\u00e9s de la imitaci\u00f3n y la repetici\u00f3n, de la misma manera como los ni\u00f1os aprenden a caminar o como aprendemos un idioma. Nadie aprende a jugar un deporte o a diagnosticar a un paciente leyendo sobre el tema. Se requiere de a\u00f1os de pr\u00e1ctica.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfPor qu\u00e9 importa tanto el know-how colectivo?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Este fen\u00f3meno tiene dos elementos que lo hacen un obst\u00e1culo mayor al desarrollo. El primero es que la tecnolog\u00eda moderna requiere a menudo de un know-how colectivo, en el sentido que la tarea que se intenta realizar solo puede ser ejecutada por un equipo diverso pero coherente, como una orquesta sinf\u00f3nica. Para tocar una sinfon\u00eda, con un violinista no basta, por m\u00e1s ducho que \u00e9ste sea. La capacidad de crear equipos de gente con un know-how lo suficientemente diverso como para tocar la pieza es a menudo el aspecto m\u00e1s dif\u00edcil de la difusi\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El segundo es que si bien un violinista puede ense\u00f1ar a otros su arte, lo que permite reproducir el know-how que alguien ya tiene, no puede ense\u00f1ar a tocar el oboe. Y si nadie en el pa\u00eds sabe tocar el oboe, no hay quien entrene a otros en este instrumento. La ausencia del oboe impide tocar todas las piezas que requieren de su participaci\u00f3n. Por ello, el disponer de la primera persona con un cierto tipo de know-how implica un reto del huevo y la gallina: nadie sabe hacer lo que nunca ha hecho, pero nadie puede hacer lo que no sabe hacer. El reto del desarrollo implica buscar formas de resolver este problema de coordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica del desarrollo hace que los pa\u00edses menos desarrollados no solo produzcan menos per c\u00e1pita, sino que tambi\u00e9n producen una menor variedad de productos y los que producen tienden a ser m\u00e1s sencillos, en el sentido de que requieren de menos know-how colectivo: tienden a ser cuartetos y no sinfon\u00edas.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfExisten denominadores comunes, incluso entre los diversos enfoques de la teor\u00eda econ\u00f3mica, que sean aplicables universalmente, a todos los pa\u00edses, para acelerar su crecimiento econ\u00f3mico y reducir la pobreza y la desigualdad?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La respuesta a esta pregunta depende del nivel de abstracci\u00f3n al que se formule. Si la idea es encontrar una lista de pol\u00edticas que todos los pa\u00edses debieran adoptar independientemente de su contexto, creo que la respuesta claramente es negativa. No hay tal receta, a pesar de que mucho de la historia de los esfuerzos del desarrollo han estado centrados en la b\u00fasqueda de esa f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>Para m\u00ed, como dije antes, el reto del desarrollo es el de aumentar el know-how colectivo y expresarlo en una mayor diversidad y complejidad de actividades econ\u00f3micas. Los obst\u00e1culos que impiden el progreso son potencialmente muchos y las formas de resolverlos son muy diversas. Lo que todos los pa\u00edses requieren es una capacidad de organizar la b\u00fasqueda de nuevas oportunidades y de resolver los obst\u00e1culos que las impiden. Esta b\u00fasqueda puede centrarse en hacer mejor lo que ya se hace o en iniciar cosas nuevas, aunque estas \u00faltimas tienen, en mi opini\u00f3n, un rol central en el crecimiento de largo plazo. La capacidad de identificar oportunidades y obst\u00e1culos y coordinar su resoluci\u00f3n, es quiz\u00e1s el determinante fundamental del desarrollo.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>\n<h3><strong>En el desarrollo socioecon\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina, \u00bfqu\u00e9 papel juega la pol\u00edtica y qu\u00e9 papel juega la econom\u00eda?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Uno de los debates m\u00e1s in\u00fatiles es el del dilema estado vs. mercado. En realidad las dos modalidades de organizaci\u00f3n, bien entendidas, no son sustitutos sino que son complementos. Los sustitutos son cosas as\u00ed como el t\u00e9 y el caf\u00e9. Los complementos son cosas como el caf\u00e9 y el az\u00facar. Mientras m\u00e1s t\u00e9 tomas, menos caf\u00e9 quieres, pero mientras m\u00e1s caf\u00e9 tienes, mas az\u00facar quieres. El mercado y el estado se necesitan el uno al otro. Por eso los pa\u00edses ricos tienen m\u00e1s de ambos.<\/p>\n<p>El mercado implica un intercambio de derechos de propiedad y es el estado el que define y defiende esos derechos. El mercado necesita de infraestructura, de reglas, de regulaciones y de muchos servicios que no es pr\u00e1ctico organizarlos a trav\u00e9s del mercado. El mercado es un sistema mediante el cual cada quien se gana la vida haciendo cosas por los dem\u00e1s y cu\u00e1nto gana depende de cu\u00e1nto los dem\u00e1s valoran lo que uno hace por ellos. Esta relaci\u00f3n recursiva es lo que permite que, en gran medida, el mercado tenga la capacidad de auto-organizarse.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica es el mecanismo mediante el cual las sociedades administran las funciones y roles del estado. La pol\u00edtica decide sobre millones de p\u00e1ginas de legislaci\u00f3n y sobre las responsabilidades y recursos de miles de entes p\u00fablicos. Para que estas funciones tan dis\u00edmiles como la metrolog\u00eda y la defensa nacional puedan ser discutidas en forma coherente, la pol\u00edtica tiene que crear una idea del \u201cnosotros\u201d, es decir, de una identidad colectiva a nombre de quien se hacen las cosas. Esa identidad se basa en una idea de qui\u00e9nes somos, de d\u00f3nde venimos y hacia d\u00f3nde queremos ir juntos.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina y el mundo \u00e1rabe son las \u00fanicas dos regiones del mundo en las que hay muchos estados que hablan el mismo idioma. Lo normal es que los pa\u00edses se definan en gran medida en torno a su idioma: los franceses, los ingleses, los h\u00fangaros, los finlandeses, etc. Hay pa\u00edses que tienen m\u00e1s de un idioma como Espa\u00f1a, B\u00e9lgica, Canad\u00e1 o Nigeria, lo que ha creado dificultades en generar una identidad compartida. Al fin y al cabo el idioma define el conjunto de gente con la que uno se puede comunicar. Am\u00e9rica Latina tiene el problema contrario. \u00bfQu\u00e9 significa ser venezolano o costarricense, que lo haga a uno lo suficientemente distinto de un paname\u00f1o o un colombiano, como para ameritar un estado distinto, dado que el idioma no es lo que nos diferencia?<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfPor qu\u00e9 importa tanto la identidad de una naci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Yo creo que los pa\u00edses caen en serios problemas cuando no tienen bien resuelto el problema de su identidad y de su historia, pues eso los lleva a pensar mal su presente y su futuro. Un ejemplo de ello es la interpretaci\u00f3n de la historia de Am\u00e9rica Latina creada por la izquierda pro-cubana latinoamericana y ejemplificada en el libro \u201cLas Venas Abiertas de Am\u00e9rica Latina.\u201d Seg\u00fan esa historia, la regi\u00f3n ha sido la v\u00edctima de la dominaci\u00f3n externa: somos los herederos de los indios y los esclavos explotados por los espa\u00f1oles y por el imperio americano. Esos poderes extranjeros ejercen su dominio a trav\u00e9s de una \u00e9lite explotadora blanca. El camino hacia el futuro pasa por la lucha de clases y la confrontaci\u00f3n con los poderes externos que nos dominan. Dentro de esa l\u00f3gica es posible entender al r\u00e9gimen cubano o al r\u00e9gimen chavista. Pero esa visi\u00f3n del mundo es una receta perfecta para el fracaso de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una visi\u00f3n alternativa es que somos los herederos de todos los que nos precedieron, incluyendo a los blancos espa\u00f1oles y a los muchos inmigrantes que vinieron d\u00e9cadas despu\u00e9s de la independencia. Los conquistadores y colonizadores tienen m\u00e1s que ver con nosotros que con los espa\u00f1oles que viven hoy en Espa\u00f1a. Al fin y al cabo, por algo hablamos castellano. Nuestra identidad es ese crisol. Nuestro progreso depende, no de la lucha de clases, sino de la cooperaci\u00f3n entre todos los ciudadanos y entre nosotros y el resto del mundo. La cooperaci\u00f3n es un juego suma-positivo y el arte de la pol\u00edtica es identificar y explotar esas oportunidades.<\/p>\n<p>En esa visi\u00f3n alternativa no hay espacio para el racismo, el sexismo y la exclusi\u00f3n. Estos son no solo una injusticia, sino un obst\u00e1culo al progreso de la sociedad. Al fin y al cabo, si en una sociedad cada quien se gana la vida haciendo cosas por los dem\u00e1s, mientras m\u00e1s productivo es el otro, m\u00e1s cosas har\u00e1 por m\u00ed. Es por ello que una sociedad debe invertir en asegurarse que todos sus ciudadanos sean productivos, dot\u00e1ndolos de las habilidades y capacidades necesarias para ello: es una inversi\u00f3n que se paga a s\u00ed misma con creces.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n alternativa lleva a pensar en la sociedad y en la pol\u00edtica de manera muy distinta: se trata de construir crecientemente una unidad en base a la cooperaci\u00f3n y en esto nuestra diversidad debe ser una fuente de fuerza y no de conflicto.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfQu\u00e9 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina son para Usted un modelo a seguir en el camino hacia una mayor inclusi\u00f3n econ\u00f3mica?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>No me gusta mucho la idea de buscar modelos a seguir porque cada pa\u00eds juega con cartas muy distintas. Todos en Am\u00e9rica Latina debi\u00e9ramos sentirnos insatisfechos con nuestros logros y aspirar a m\u00e1s. S\u00ed creo que hay mucho m\u00e9rito en los logros de Chile en aspectos macroecon\u00f3micos y en ciertos aspectos de su pol\u00edtica social y de infraestructura. Pero Chile va a pagar muy caro en los pr\u00f3ximos a\u00f1os el no haber hecho m\u00e1s por diversificarse y por promover la innovaci\u00f3n. Adem\u00e1s, Chile necesita una mayor movilidad social: el barrio donde naciste y la escuela privada a la que fuiste determina demasiado tu futuro. El juego no est\u00e1 lo suficientemente abierto para que todos contribuyan con la construcci\u00f3n del pa\u00eds en la medida de sus posibilidades. Aun as\u00ed, creo que en el balance, es el pa\u00eds que mejor lo ha hecho.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su propuesta para lograr un mayor empoderamiento de la mujer y reducir la desigualdad que actualmente existe?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Am\u00e9rica Latina tiene unas ciudades invivibles. El proceso de urbanizaci\u00f3n se hizo en forma tan ca\u00f3tica y poco solidaria que puso a la gente de bajos recursos a vivir muy lejos de los puestos de trabajo en la parte moderna de la econom\u00eda y los tiempos de desplazamiento al trabajo son ins\u00f3litamente largos, producto tambi\u00e9n de una infraestructura de movilidad bastante precaria. Todo ello implica que trabajar en el sector formal de la econom\u00eda no son solo las ocho horas de la jornada laboral sino unas cuatro horas m\u00e1s de transporte. Y si la madre est\u00e1 12 horas fuera de la casa, \u00bfquien se ocupa de cuidar a los ni\u00f1os cuando salen de la escuela? Tenemos que repensar nuestro uso del espacio urbano, nuestra pol\u00edtica de vivienda y h\u00e1bitat y nuestra inversi\u00f3n en movilidad. Trabajar y tener familia no pueden ser opciones excluyentes. Debido a esta situaci\u00f3n, muchas mujeres han optado por trabajar cerca de sus casas y eso las ha obligado a optar por actividades informales de baja productividad, dado que el sector formal les queda muy lejos.<\/p>\n<p>Para colmo, tenemos una legislaci\u00f3n laboral escrita por hombres y para hombres. Y esa legislaci\u00f3n impide horarios laborales flexibles, mecanismo que las mujeres tienden a valorar m\u00e1s que los hombres.<\/p>\n<p>Finalmente, est\u00e1 el tema de los hogares de cuidado diario que permitir\u00edan a las mujeres con hijos peque\u00f1os acceder al trabajo al tiempo que le dar\u00eda a los ni\u00f1os una educaci\u00f3n pre-kinder, la cual aparentemente tiene rendimientos alt\u00edsimos.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li>\n<h3><strong>Como Ministro de Planificaci\u00f3n del Gobierno de Venezuela, en ese entonces, c\u00edtenos alguna iniciativa que puso en marcha para impulsar el desarrollo econ\u00f3mico de su pa\u00eds de origen.<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La pol\u00edtica p\u00fablica es un juego de equipos, no de individualidades. El gobierno en el que particip\u00e9 tuvo el reto de sacar a Venezuela de un callej\u00f3n sin salida de tipos de cambio m\u00faltiples, tasas de inter\u00e9s reales muy negativas, controles de precios, altos d\u00e9ficits fiscales y gigantescos subsidios a bienes que son consumidos m\u00e1s por los ricos que por los pobres. Esa estrategia distorsiona los incentivos e impide que el pa\u00eds se diversifique, cosa que era fundamental en un pa\u00eds petrolero que enfrentaba precios bajos del barril. En pocas palabras, ese gobierno hab\u00eda heredado una situaci\u00f3n similar a la Venezuela de hoy.<\/p>\n<p>El gobierno logr\u00f3 unificar el cambio, liberar precios y tasas de inter\u00e9s, reducir los subsidios indirectos y crear uno de los primeros sistemas de transferencias directas condicionadas. Adem\u00e1s, logr\u00f3 privatizar un n\u00famero importante de empresas p\u00fablicas y renegociar la deuda externa. La econom\u00eda se empez\u00f3 a recuperar a tasas altas, pero eventos pol\u00edticos terminaron descarril\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Todos estos logros se revirtieron en el per\u00edodo de Ch\u00e1vez. Hoy en Venezuela un d\u00f3lar compra m\u00e1s de 9000 litros de gasolina, el bol\u00edvar vale 140 veces m\u00e1s en el mercado oficial que en el paralelo, la inflaci\u00f3n, a pesar de los controles de precios y la escasez, excede el 200%. Amplios sectores de la econom\u00eda han sido nacionalizados. Creo que muy pocas cosas de lo que logr\u00f3 el gobierno en el que particip\u00e9 han sobrevivido.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li>\n<h3><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el mayor reto con el que se encontr\u00f3 durante el tiempo que estuvo como economista jefe en el BID?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Mi experiencia en el BID fue sumamente enriquecedora. Enrique Iglesias y su vice-presidenta, Nancy Birdsall, me pidieron que creara un departamento de investigaciones de la nada. All\u00ed tuve que crear un equipo y definir una agenda de temas, relacionarme con el resto del banco, con los <em>policymakers<\/em> de la regi\u00f3n, con el mundo acad\u00e9mico, con el mundo financiero y con la opini\u00f3n p\u00fablica de la regi\u00f3n. Al acometer este reto segu\u00ed mucho el consejo que me dio en otro contexto el Presidente Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez: \u201cno mire hacia los lados, mire hacia el frente\u201d. Mirar a los lados significaba, en este contexto, imitar al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional. Al fin y al cabo \u00e9stas eran organizaciones con departamentos de investigaci\u00f3n much\u00edsimo m\u00e1s grandes y m\u00e1s maduros. En cambio, decid\u00ed enfocarme en temas que mi experiencia previa me hab\u00edan indicado que eran muy importante para Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Fuimos los primeros en estudiar las causas de la volatilidad macroecon\u00f3mica en Am\u00e9rica Latina, el impacto de las instituciones presupuestarias en el desempe\u00f1o fiscal de los pa\u00edses, el rol del \u201cpecado original\u201d (la incapacidad de denominar la deuda externa en moneda nacional) y los descalces cambiarios en las crisis macroecon\u00f3micas y muchos otros temas. Desarrollamos una Red de Centros de Investigaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe y una Red de Bancos Centrales y Ministerios de Hacienda de Am\u00e9rica Latina. Sal\u00ed del BID hace 15 a\u00f1os, pero el equipo que form\u00e9 sigui\u00f3 cosechando logros con aportes muy importantes en \u00e1reas como la productividad y las pol\u00edticas de desarrollo productivo. Las redes que mencion\u00e9 han seguido su camino y hoy constituyen una instancia importante de integraci\u00f3n intelectual de la regi\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li>\n<h3><strong>Usted ha asesorado a gobiernos en m\u00e1s de 40 pa\u00edses en desarrollo en el dise\u00f1o y aplicaci\u00f3n de estrategias y pol\u00edticas de desarrollo y crecimiento. \u00bfQu\u00e9 experiencias han sido m\u00e1s aleccionadoras o m\u00e1s frustrantes?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>A veces, esas cosas van juntas. De 2004 al 2008, presid\u00ed un comit\u00e9 internacional de apoyo al equipo econ\u00f3mico de Sur \u00c1frica. Me acompa\u00f1aron Dani Rodrik, James Robinson, Abhijit Banerjee, Philippe Aghion, Robert Lawrence, Jeffrey Frankel y muchos otros. Hicimos 24 estudios, fijando posici\u00f3n sobre estrategias y pol\u00edticas a ser implementadas. El gobierno nos prest\u00f3 mucha atenci\u00f3n durante la presidencia de Thabo Mbeki y de su ministro de hacienda Trevor Manuel, pero Mbeki perdi\u00f3 el poder y el presidente actual Jacob Zuma ha tomado un rumbo distinto al que recomendamos y el pa\u00eds hoy est\u00e1 en serios problemas causados por ese cambio de rumbo. Aqu\u00ed aprend\u00ed much\u00edsimo pero tambi\u00e9n me siento frustrado por este desenlace.<\/p>\n<p>En Kazakst\u00e1n, pa\u00eds en el que he trabajado desde 2004, ayud\u00e9 a definir las reglas fiscales del pa\u00eds y el funcionamiento del Fondo Nacional del petr\u00f3leo. Debo decir que esas reglas han dejado al pa\u00eds en una posici\u00f3n envidiable para enfrentar esta baja del precio del petr\u00f3leo. En el per\u00edodo 2004-2013, el \u00faltimo a\u00f1o completo de precios altos, antes de que cayeran en la segunda mitad del 2014, el pa\u00eds hab\u00eda mantenido un crecimiento alto y a\u00fan as\u00ed hab\u00eda logrado ahorrar en el Fondo el equivalente a 7 a\u00f1os de aportes petroleros al presupuesto. Eso es m\u00e1s que Arabia Saudita, donde el ahorro era de solo 3 a\u00f1os y Venezuela donde en vez de ahorrar se us\u00f3 la bonanza para aumentar la deuda. M\u00e1s a\u00fan, Kazakst\u00e1n ha pasado este \u00faltimo a\u00f1o y medio sin tener que reducir el gasto p\u00fablico y sin reducir el nivel del Fondo.<\/p>\n<p>Desde hace poco m\u00e1s de dos a\u00f1os, trabajo intensamente en Albania. Con el Primer Ministro Edi Rama, el Centro para el Desarrollo Internacional de Harvard que dirijo ha ayudado a definir e implantar un gran n\u00famero de reformas en las \u00e1reas de tributaci\u00f3n, energ\u00eda el\u00e9ctrica, pol\u00edtica industrial y pol\u00edtica agr\u00edcola, entre otras. Aqu\u00ed he aprendido la importancia del liderazgo pol\u00edtico valiente y de la capacidad de comunicar lo que se hace y por qu\u00e9 se hace.<\/p>\n<p>En la actualidad estoy ayudando a M\u00e9xico, Colombia y Per\u00fa a definir estrategias y pol\u00edticas de diversificaci\u00f3n. Todav\u00eda es temprano para sacar lecciones, pero he aprendido que la diversidad interna de los pa\u00edses es gigantesca y cada regi\u00f3n dentro de un mismo pa\u00eds necesita un enfoque diferente.<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li>\n<h3><strong>Como profesor de la Pr\u00e1ctica del Desarrollo Econ\u00f3mico en la Universidad de Harvard, una de las materias que imparte se titula: \u201cWhy are so many countries poor, volatile, and unequal?\u201d. \u00bfPodr\u00eda contarnos, en breves palabras, qu\u00e9 respuesta les da a sus alumnos?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>En pocas palabras, los pa\u00edses son pobres porque carecen de know-how colectivo lo que les impide utilizar mucho de la tecnolog\u00eda que ya existe en el mundo. Hay razones profundas que dificultan la adquisici\u00f3n\u00a0 de este know-how, como mencion\u00e9 anteriormente. Esto hace que haya poca diversidad y complejidad de la actividad econ\u00f3mica y exportadora.<\/p>\n<p>La volatilidad se debe a la falta de diversidad, lo que concentra los riesgos, y a la falta de ciertos mercados claves que permiten, en los pa\u00edses ricos, transferir riesgos, como el mercado de deuda en moneda nacional.<\/p>\n<p>Una parte fundamental y muy nociva de la desigualdad de ingresos tiene que ver con la desigualdad de la productividad. Chiapas, el estado m\u00e1s pobre de M\u00e9xico, tiene un ingreso per c\u00e1pita no muy distinto del de Guatemala. Nuevo Le\u00f3n, por contraste, tiene un ingreso nueve veces superior al de Chiapas, ligeramente mayor al de Corea. Esta desigualdad se debe a la fuerte complementariedad de insumos que caracteriza a la producci\u00f3n moderna. En Nuevo Le\u00f3n hay muchos insumos y por ello se pueden hacer muchas cosas y cosas muy complejas. En Chiapas no solamente hay pocos insumos y por tanto se hacen pocas cosas simples, sino que esta misma l\u00f3gica lleva a que se haga m\u00e1s atractivo adicionar insumos en sitios donde ya hay muchos, como Nuevo Le\u00f3n, porque as\u00ed el nuevo insumo tiene muchas m\u00e1s posibilidades de combinarse con otros insumos para hacer cosas interesantes. El reto de la desigualdad no es muy distinto al reto del desarrollo: la l\u00f3gica de la complementariedad entre muchos insumos, entre ellos el know-how, hace dif\u00edcil el desarrollo y lo hace desigual. Idealmente, quisi\u00e9ramos que est\u00e9n todos los insumos en todos los lugares del pa\u00eds, pero esto no es factible. Los pa\u00edses enfrentan el dilema de poner algunos insumos en todas las partes o poner todos los insumos en algunas partes. La primera estrategia lleva a que todos tengan baja productividad. La segunda lleva a tener bolsones de crecimiento y a un aumento de la desigualdad. Necesitamos mejores estrategias para disminuir este dilema.<\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li>\n<h3><strong>Def\u00ednanos, en pocas palabras, qu\u00e9 significan conceptos que Usted ha introducido en el debate econ\u00f3mico: \u201cpecado original\u201d; \u201cautodescubrimiento\u201d; \u201cmateria oscura\u201d y \u201ccomplejidad econ\u00f3mica\u201d.<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El pecado original es la imposibilidad de denominar la deuda externa en moneda nacional. Como los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo normalmente tienen una deuda externa neta, el pecado original se traduce en un descalce cambiario a nivel macro y esto lleva a serias dificultades. En momentos de dificultad, la depreciaci\u00f3n de la moneda encarece el servicio de la deuda, lo cual lleva a los pa\u00edses a perder el acceso a los mercados de cr\u00e9dito, impidiendo una pol\u00edtica fiscal anti-c\u00edclica. Para evitar la depreciaci\u00f3n, los gobiernos se ven obligados a subir las tasas de inter\u00e9s en las malas, haciendo que la pol\u00edtica monetaria sea pro-c\u00edclica. Con el pecado original, los pa\u00edses pierden mecanismos de estabilizaci\u00f3n y aumentan la probabilidad de caer en crisis financieras.<\/p>\n<p>El auto-descubrimiento es el proceso que lleva a una econom\u00eda a que \u201cdescubra\u201d que tiene la capacidad de hacer bien algo que no hac\u00eda antes, pero que el mundo ya conoce. El reto del desarrollo no pasa por hacer innovaciones a escala global sino por desarrollar en el pa\u00eds o la regi\u00f3n actividades que son nuevas para la regi\u00f3n pero no para el mundo. Tailandia pas\u00f3 de exportar yute y arroz a exportar autom\u00f3viles, tractores y qu\u00edmicos. Es decir descubri\u00f3 algo sobre s\u00ed misma \u2013 su capacidad de hacer autom\u00f3viles \u2013 no los autom\u00f3viles.<\/p>\n<p>La materia oscura es consecuencia del know-how. En el mundo hay dos tipos de capital: el capital simple y el capital inteligente, es decir, mezclado con know-how. Cuando China invierte en bonos del tesoro americano, manda capital simple. Cuando Toyota invierte en Tailandia, manda no solamente dinero sino tambi\u00e9n know-how y obtiene un retorno tanto al dinero que invirti\u00f3 como al know-how que puso. En nuestras pr\u00e1cticas contables no medimos el retorno al know-how, el cual aparece como un \u201cexceso\u201d de retorno a la inversi\u00f3n. Este exceso de retorno es el pago por el know-how y es la materia oscura. Estados Unidos es un gran exportador de know-how, pero como no se contabiliza aparece con grandes d\u00e9ficits en cuenta corriente acumulados, superiores a los 9 billones (9000 billones o 9 trillones americanos) de d\u00f3lares desde 1980 al 2013, lo que equivale al 60% del PIB de un a\u00f1o.\u00a0 Eso explica por qu\u00e9 a pesar de esos d\u00e9ficits, el pa\u00eds no paga nada en t\u00e9rminos netos por su deuda externa, sino que m\u00e1s bien gana plata: a pesar de que sus pasivos contables son superiores a sus activos, los activos rinden m\u00e1s que los pasivos, haciendo que el retorno neto sea positivo. Lo contrario sucede en Am\u00e9rica Latina, regi\u00f3n que es importadora neta de know-how. Entre 1980 y 2010, antes de la ca\u00edda del precio del cobre, Chile hab\u00eda tenido un d\u00e9ficit en cuenta corriente muy peque\u00f1o y por lo tanto ten\u00eda una peque\u00f1a deuda externa neta. Sin embargo, en el a\u00f1o 2010 pag\u00f3 intereses y dividendos superiores a 7% del PIB, equivalente a una deuda externa de 140% del PIB contratada al 5%. Esto es debe a que los activos externos de Chile est\u00e1n constituidos por capital simple mientras que el pasivo es capital inteligente. Las cuentas no reflejan la gran importaci\u00f3n de materia oscura que realiza Chile.<\/p>\n<p>La complejidad econ\u00f3mica surge de la econom\u00eda del know-how. El mundo tiene mucho m\u00e1s know-how del que cabe en la cabeza de una persona. La \u00fanica forma de acumular know-how a nivel social es poner distintas partes del know-how en distintas cabezas. Pero para usar ese know-how en la producci\u00f3n hace falta juntar esas cabezas. Mientras m\u00e1s amplia la red de cabezas que es necesario juntar para hacer un producto, m\u00e1s complejo es \u00e9ste. La complejidad econ\u00f3mica es el otro lado de la moneda del know-how colectivo: es lo que la sociedad hace para usar ese know-how.<\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li>\n<h3><strong>Desde su perspectiva, cuando fue miembro de la Junta del Instituto de Microfinanzas de Acci\u00f3n Internacional, \u00bfcu\u00e1les son las principales lecciones que sac\u00f3 de esa experiencia?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las microfinanzas nacen de una idea muy sencilla: dar cr\u00e9dito enfrenta costos fijos de evaluaci\u00f3n y monitoreo. El costo de procesar y evaluar un cr\u00e9dito de 10,000 d\u00f3lares o de 100,000 d\u00f3lares no es muy distinto. Para recuperar esos costos el banco tiene que cobrar m\u00e1s caro el cr\u00e9dito de 10,000 que el de 100,000. Para un cierto tama\u00f1o del cr\u00e9dito, no tiene sentido prestar, porque para recuperar el costo fijo la tasa debiera ser impagable. Por ello los pr\u00e9stamos de 100 d\u00f3lares tienden a no existir.<\/p>\n<p>Las microfinanzas se basan en la reducci\u00f3n de esos costos fijos para extender el mercado de cr\u00e9ditos hacia clientes m\u00e1s peque\u00f1os. Hasta aqu\u00ed todo bien. El problema es que encima de esta mejora econ\u00f3mica se cre\u00f3 un discurso y unas expectativas inalcanzables.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis que llev\u00f3 al entusiasmo era que si la gente lograba tener acceso al capital, cambiar\u00eda el mundo de manera radical. Pero el mundo no ha cambiado y todas las evaluaciones serias de las microfinanzas encuentran impactos peque\u00f1os y a menudo negativos. Las micro-finanzas son mucho m\u00e1s viejas que la telefon\u00eda m\u00f3vil pero hoy hay miles de millones de personas con esos tel\u00e9fonos y solo cientos de millones con microcr\u00e9ditos y estos constituyen una muy peque\u00f1a parte del sistema bancario, a\u00fan en Bangladesh. Para m\u00ed esto es un reflejo del tema del know-how. Yo le puedo dar capital a todas las mujeres de un barrio. Pero si lo que saben hacer es poner una peque\u00f1a bodega o vender los mismos dulces, los retornos al capital van a ser muy bajos y posiblemente inferiores al costo del cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las microfinanzas no estaban dise\u00f1adas para seleccionar empresas de alto potencial y acompa\u00f1ar su crecimiento. El cr\u00e9dito solidario en grupo obliga a cada emprendedor a asegurar a los dem\u00e1s miembros del grupo y eso los hace reacios a tomar el riesgo de otros. Este es el modelo contrario al de un fondo de capital de riesgo, donde lo que se invierte es equity y no deuda y donde un \u00e9xito paga por muchos fracasos. Mientras m\u00e1s ampliemos la disponibilidad de micro-deuda, m\u00e1s importante va a ser la restricci\u00f3n de know-how.<\/p>\n<ol start=\"14\">\n<li>\n<h3><strong>El pasado mes de septiembre se adopt\u00f3 la Agenda de Desarrollo Sostenible de 2030, con 17 Objetivos y 169 Metas que, sin duda, suponen un reto para la comunidad internacional. En su opini\u00f3n, \u00bfest\u00e1n los pa\u00edses preparados para (y dispuestos a) realizar los profundos cambios en sus econom\u00edas, pol\u00edticas, cultura y h\u00e1bitos de vida que detalla la Agenda para la consecuci\u00f3n de los Objetivos? \u00bfQu\u00e9 papel juega la sociedad civil en su implementaci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>No soy amigo de esta agenda ni de estos objetivos. Este es un mecanismo para que los gobiernos de los pa\u00edses ricos justifiquen ante sus parlamentos las ayudas a los pa\u00edses pobres. No creo que es la forma como los pa\u00edses pobres deben fijar sus objetivos. Ning\u00fan pa\u00eds rico aceptar\u00eda esa intromisi\u00f3n en su soberan\u00eda. Adem\u00e1s, creo que es profundamente anti-democr\u00e1tico. El rol de la pol\u00edtica es precisamente el de definir los objetivos. No corresponde a la ONU decirle a sus miembros qu\u00e9 objetivos deben alcanzar. Tampoco se entiende por qu\u00e9 esos objetivos deben ser los mismos para todos los pa\u00edses. Adem\u00e1s, mi experiencia es que las Metas de Desarrollo del Milenio empeor\u00f3 el funcionamiento de la ayuda internacional y creo que este mecanismo agravar\u00e1 el problema.<\/p>\n<p>Prefiero un sistema menos centralmente planificado: un sistema en el que donantes y receptores se encuentren en un mercado de ayudas y donde se hacen cosas que reflejen los valores comunes de ambos. La coordinaci\u00f3n internacional debe ser sobre procedimientos de \u201cprocurement\u201d, transparencia y evaluaci\u00f3n de resultados. Sobre esto algo he escrito y nada me ha hecho cambiar de opini\u00f3n. En todo caso, lo veo bastante irrelevante para Am\u00e9rica Latina, dado que la ayuda internacional juega un muy peque\u00f1o rol en la regi\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"15\">\n<li>\n<h3><strong>H\u00e1ganos un comentario sobre el libro de Robinson y Acemoglu: \u201cPor qu\u00e9 fracasan los pa\u00edses\u201d.<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>He aprendido mucho de Acemoglu y Robinson pero estoy fundamentalmente en desacuerdo con su tesis central. Para m\u00ed, ellos son anti-marxistas en el sentido te\u00f3rico del t\u00e9rmino. Marx pensaba que lo primero era el modo de producci\u00f3n. De all\u00ed las distintas partes de la sociedad entraban en relaciones de producci\u00f3n. Para regular estas relaciones y legitimarlas se desarrollaba una superestructura institucional. Acemoglu y Robinson tienen la causalidad inversa. Es esa super-estructura la que determina qu\u00e9 se produce y c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Si Marx propuso una tesis, y Acemoglu y Robinson tienen una ant\u00edtesis, debi\u00e9ramos buscar una s\u00edntesis. Para m\u00ed, las instituciones y la producci\u00f3n co-evolucionan. Las sociedades no desarrollan instituciones que son necesitadas por actividades que no existen. El desarrollo institucional surge a menudo del deseo de reducir costos de transacci\u00f3n generados por la realidad de la producci\u00f3n y el intercambio, no est\u00e1n predefinidas por la historia.<\/p>\n<p>Acemoglu y Robinson ponen el acento en las instituciones y yo en el know-how. Ellos arrancan su libro hablando de Nogales, Arizona y Nogales, Sonora. Esa diferencia se debe, seg\u00fan ellos, a las instituciones. Pero las diferencias entre esos dos Nogales son peque\u00f1as con respecto a las diferencias entre Nogales, Sonora y cualquier ciudad de tama\u00f1o equivalente en Chiapas, como Ocosingo o Comit\u00e1n de Dom\u00ednguez. C\u00f3mo es posible que con la misma constituci\u00f3n, el mismo sistema judicial, el mismo tipo de cambio, sistema financiero, idioma y religi\u00f3n, ciudades de un mismo pa\u00eds tengan diferencias mucho m\u00e1s grandes que las de los dos Nogales? No debe haber algo cuantitativamente muy importante que falta en el cuento de Acemoglu y Robinson?<\/p>\n<ol start=\"16\">\n<li>\n<h3><strong>Cu\u00e9ntenos alguna an\u00e9cdota, de su vida personal o profesional, que le gustar\u00eda compartir con nuestros lectores.<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Un aspecto que sorprende a muchos es que, siendo tanto mi esposa como yo economistas, nuestros tres hijos est\u00e1n haciendo su carrera en el mundo de las artes. Michel, el mayor, est\u00e1 desarrollando un teatro regional en Miami \u2013 Miami New Drama (MiND) &#8211; y presenta a partir de enero del 2016 un musical, escrito por \u00e9l, llamado \u201cEl Golem de La Habana\u201d. Carolina vive en Panam\u00e1 y est\u00e1 trabajando para desarrollar un nuevo museo de arte para la ciudad. Joanna vive en Nueva York, donde crea comedia, principalmente para el canal Flama en Youtube, y tiene literalmente millones de seguidores. En nuestro chat de Whatsapp, adem\u00e1s de hablar de nuestros retos, seguimos las vicisitudes dolorosas de Venezuela varias veces al d\u00eda. Se avizoran tiempos de cambio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si quieren leer m\u00e1s, pueden ver:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ricardohausmann.com\">www.ricardohausmann.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.project-syndicate.org\/columnist\/ricardo-hausmann\">http:\/\/www.project-syndicate.org\/columnist\/ricardo-hausmann<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Hausmann, es un economista de origen venezolano. Actualmente es el Director del Centro\u00a0para el Desarrollo Internacional y profesor de Econom\u00eda del desarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard. Durante los a\u00f1os 1992 y 1993 fue Ministro de Planificaci\u00f3n de Venezuela\u00a0 y jefe de la \u00abOficina Presidencial de Coordinaci\u00f3n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":30,"featured_media":9808,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"tags":[],"class_list":["post-3111","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","numero-5m","seccion-entrevista"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Progreso\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/fundacionmicrofinanzasbbva\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-12-14T09:07:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2017-12-19T11:41:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"746\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"karessa Ramos\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@FMBBVA\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@FMBBVA\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"karessa Ramos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\"},\"author\":{\"name\":\"karessa Ramos\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/4a3fe64f7988998aa5e22913c8147baf\"},\"headline\":\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\",\"datePublished\":\"2015-12-14T09:07:16+00:00\",\"dateModified\":\"2017-12-19T11:41:37+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\"},\"wordCount\":5622,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg\",\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\",\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\",\"name\":\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg\",\"datePublished\":\"2015-12-14T09:07:16+00:00\",\"dateModified\":\"2017-12-19T11:41:37+00:00\",\"description\":\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg\",\"width\":746,\"height\":600},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/\",\"name\":\"Revista Progreso\",\"description\":\"Revista de Actualidad Jur\u00eddica\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization\"},\"alternateName\":\"Revista Progreso\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization\",\"name\":\"Revista Progreso\",\"alternateName\":\"Revista Progreso\",\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Logo-FMBBVA-AZUL.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Logo-FMBBVA-AZUL.png\",\"width\":6173,\"height\":1001,\"caption\":\"Revista Progreso\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/fundacionmicrofinanzasbbva\",\"https:\/\/x.com\/FMBBVA\",\"https:\/\/www.linkedin.com\/company\/fundacin-microfinanzas-bbva\/\",\"https:\/\/www.instagram.com\/somosfmbbva\/\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/4a3fe64f7988998aa5e22913c8147baf\",\"name\":\"karessa Ramos\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a2388109b4325a6fb9c892c3212e430cdc0835c8fc1c1a41f4cc2a3b175b81c5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a2388109b4325a6fb9c892c3212e430cdc0835c8fc1c1a41f4cc2a3b175b81c5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"karessa Ramos\"},\"url\":\"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/author\/karessa\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","description":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","og_description":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","og_url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/","og_site_name":"Progreso","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/fundacionmicrofinanzasbbva","article_published_time":"2015-12-14T09:07:16+00:00","article_modified_time":"2017-12-19T11:41:37+00:00","og_image":[{"width":746,"height":600,"url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"karessa Ramos","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@FMBBVA","twitter_site":"@FMBBVA","twitter_misc":{"Escrito por":"karessa Ramos","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/"},"author":{"name":"karessa Ramos","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/4a3fe64f7988998aa5e22913c8147baf"},"headline":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","datePublished":"2015-12-14T09:07:16+00:00","dateModified":"2017-12-19T11:41:37+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/"},"wordCount":5622,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg","inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/","url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/","name":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg","datePublished":"2015-12-14T09:07:16+00:00","dateModified":"2017-12-19T11:41:37+00:00","description":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hausmann1sin-mano-volteada.jpg","width":746,"height":600},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/ricardo-hausmann\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ricardo Hausmann, profesor de Econom\u00eda del Desarrollo de la Kennedy School of Government Universidad de Harvard"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#website","url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/","name":"Revista Progreso","description":"Revista de Actualidad Jur\u00eddica","publisher":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization"},"alternateName":"Revista Progreso","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#organization","name":"Revista Progreso","alternateName":"Revista Progreso","url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Logo-FMBBVA-AZUL.png","contentUrl":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Logo-FMBBVA-AZUL.png","width":6173,"height":1001,"caption":"Revista Progreso"},"image":{"@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/fundacionmicrofinanzasbbva","https:\/\/x.com\/FMBBVA","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/fundacin-microfinanzas-bbva\/","https:\/\/www.instagram.com\/somosfmbbva\/"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/4a3fe64f7988998aa5e22913c8147baf","name":"karessa Ramos","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a2388109b4325a6fb9c892c3212e430cdc0835c8fc1c1a41f4cc2a3b175b81c5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a2388109b4325a6fb9c892c3212e430cdc0835c8fc1c1a41f4cc2a3b175b81c5?s=96&d=mm&r=g","caption":"karessa Ramos"},"url":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/author\/karessa\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3111\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacionmicrofinanzasbbva.org\/revistaprogreso\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}