¿Qué implica tener una buena salud financiera?

¿Has pedido alguna vez un crédito para cubrir tus gastos? ¿contrataste un seguro la última vez que te fuiste de viaje? ¿Has ahorrado para cumplir una meta concreta en tu vida? 

Es muy probable que saber gestionar bien tu economía sea lo que te llevó a tomar esas decisiones. En ese caso, se dice que disfrutas de ‘salud financiera’.

Según el Informe de Desempeño Social 2019 de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) ‘Midiendo lo que realmente importa’, tener una buena salud financiera significa “ser capaz de gestionar las finanzas hoy (ingresos y gastos al día) y de planificar para el mañana”. Por eso, es un elemento clave en el desarrollo de los emprendedores a los que atiende la FMBBVA, que están en situación de vulnerabilidad. 

En 2018, la FMBBVA, junto a la Fundación Bill y Melinda Gates, el Centro para la Innovación de Servicios Financieros (CFSI) e Innovations for Poverty Action (IPA), analizaron la salud financiera como uno de los impactos que tiene el acceso a servicios financieros de sus emprendedores en Colombia y República Dominicana. A través de una encuesta a 1.100 clientes, el análisis trataba de averiguar si una cuenta bancaria o un crédito mejora la capacidad del emprendedor de responsabilizarse de sus finanzas: conseguir un mejor balance de sus gastos e ingresos, acumular activos, ahorrar y administrar responsablemente sus deudas, entre otras aptitudes.

El primer estudio de estos indicadores mostraba que los clientes sondeados, en su mayoría, tienen un buen manejo de sus finanzas.

Para la Fundación, este análisis permite observar cómo el modelo de Finanzas Productivas contribuye a mejorar las vidas de los más de 2,3 millones de emprendedores atendidos en América Latina. Dado que los resultados son consecuencia directa de haber tenido acceso al sistema financiero formal, también aportan información sobre el tipo de productos que mejor se adaptan a sus necesidades. Una línea de acción que ayuda a cumplir el propósito de la FMBBVA: el desarrollo de personas en vulnerabilidad que cuentan con actividades productivas.

Como novedad, en 2019, se amplió este estudio a la totalidad de los clientes, para poder anticipar de forma más efectiva acciones que mejoren su salud financiera, que depende principalmente de los ingresos y de formación. Precisamente, ese año unas 670.000 personas recibieron educación financiera en una de las seis entidades de la Fundación.

Dimensiones de la salud financiera, según el Informe de Desempeño Social 2019

Dimensiones de la salud financiera, según el Informe de Desempeño Social 2019

No obstante, tener una buena salud financiera no es un fin, sino un medio para alcanzar otro tipo de metas como tener tu propio emprendimiento. Algo que ya vimos cuando Adelaida utilizó un microcrédito para mejorar un pequeño negocio. Así como cuando María quiso asegurar sus ahorros para construir una casa más grande, o cuando Celso que, como buen previsor, decidió contratar un seguro voluntario.

La Fundación es consciente de todos los esfuerzos de sus emprendedores para mantener una buena salud financiera. Por eso, ya sea para planificar el futuro, mitigar los efectos de un desastre natural o regular su flujo de caja, la FMBBVA mantiene firme su compromiso de apoyarlos para que puedan optimizar los recursos a su alcance, realizar sus sueños y progresar junto a sus familias.