Mipymes: el potencial de los pequeños negocios para activar la economía

La pandemia ha afectado a las microempresas de todo el mundo, que han tenido mayores dificultades para trabajar en remoto y adaptar medidas de protección sanitaria. En América Latina, con elevados niveles de informalidad en el mercado laboral previos al COVID-19, las ventas en estos negocios se han visto especialmente reducidas por las restricciones a la movilidad.

En el caso de los 2,6 millones de emprendedores a los que atiende la Fundación Microfinanzas BBVA en cinco países de América Latina, la repercusión de esta situación en sus hogares ha sido evidente. Según datos de su Informe de Desempeño Social 2020, la mitad de los emprendedores vio totalmente afectada su capacidad de ahorro y, ante la falta de coberturas sociales, se vieron obligados a diversificar sus negocios, principalmente con nuevas actividades y servicios (46%).

Nueve de cada 10 tomaron alguna medida para hacer frente a la crisis. Muchos han aprovechado las nuevas tecnologías. Demostrando su capacidad de adaptación, han aprendido técnicas de marketing digital y venta en redes sociales.

Jessica Quipainao, orfebre chilena que diseña joyería tradicional mapuche, es una de las 401.648 personas que han recibido capacitaciones impartidas por la FMBBVA en 2020. Ha podido mantener su negocio y recuperar algunos ingresos.

Digitalización para el progreso

Gracias al proceso de transformación digital realizado por la FMBBVA en los últimos años, en concreto, en Colombia y Perú, la geolocalización y los servicios financieros digitales han sido fundamentales para facilitar la bancarización de personas en zonas remotas.

La emprendedora colombiana Luz Nelsy Rodríguez es un claro ejemplo de cómo la tecnología también contribuye al progreso rural. Gracias a una app de Banca Móvil instalada en su teléfono, hace transferencias y paga las cuotas de los servicios públicos o las de su crédito.

Es un paso más para promover la inclusión financiera y el uso de la tecnología entre las poblaciones vulnerables.

digitalización

Luz Nelsy puede realizar sus gestiones con su teléfono móvil desde su finca.

Otros emprendedores de la FMBBVA han tenido que parar sus negocios un tiempo debido a la pandemia. Poco a poco están recuperando sus ingresos e, incluso, han podido contratar a más trabajadores para retomar su actividad.

Es el caso de Sandra Ceballos, que ha reabierto su negocio de reciclaje con más ánimo aún que antes de la pandemia. Y da trabajo a más de 20 recicladores.

Una apuesta por el desarrollo local

El potencial de los pequeños negocios para generar crecimiento económico en sus barrios y comunidades es innegable. Cuando los emprendedores apuestan por el desarrollo local suelen establecer redes de negocios con otros emprendedores, y juntos reducen gastos y generan empleo.

El agricultor panameño Roberto Gómez se ha unido a otros productores independientes de café de su comunidad y utilizan la misma procesadora para el tratamiento y empaquetado, y han conseguido una venta directa que abarata el precio final al consumidor.

Son cuatro ejemplos de la capacidad de reinvención y adaptación de los microempresarios. 

Naciones Unidas conmemora cada 27 de junio su esfuerzo e importancia para las economías de todo el mundo, con el Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas.

Ahora, más que nunca, resulta necesario seguir apoyándolos, con créditos para invertir, ahorro para planificar, seguros para proteger y educación financiera para que puedan seguir creciendo.