Digitalización y cuidado del medioambiente, claves para la recuperación de la mujer en Latinoamérica

Tras un año desde el inicio de la pandemia, los indicadores de vulnerabilidad señalan que la crisis ha generado un retroceso de más de una década en los niveles de participación laboral de las mujeres en Latinoamérica. 

Según la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, el desempleo alcanza a 1 de cada 5 mujeres, y su tasa de participación se contrajo en 6 puntos porcentuales en 2020, ubicándose en el 46% frente a un 52% en 2019.

La Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) atiende a 1.495.185 mujeres en 5 países de la región (Colombia, Perú, Chile, República Dominicana y Panamá), lo que supone un 57% del total de los emprendedores a los que acompaña cada día, para potenciar su progreso y el de sus familias.

La pandemia ha puesto de manifiesto la urgencia de reducir la brecha digital que sufren especialmente las poblaciones en situación de vulnerabilidad, sobre todo en el entorno rural. En este contexto, cada vez más digital, las herramientas tecnológicas y la conectividad son fundamentales para impulsar una mejor calidad de vida.

Durante el mes de marzo, y a raíz de la celebración del Día de la Mujer, la FMBBVA, junto a diferentes organismos e instituciones internacionales que promueven el desarrollo sostenible y la inclusión, ha organizado y participado en más de 30 eventos, conferencias y talleres para analizar la situación de la mujer en América Latina y El Caribe, con la mirada puesta en la recuperación tras la pandemia, buscando soluciones y palancas que ayuden a mejorar la situación.

Digitalización con enfoque de género

En Panamá tuvo lugar el evento Digitalización de las Microfinanzas con enfoque de género, innovando para llegar a la mujer rural, organizado por Microserfin, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA, y ONU Mujeres. 

Según María Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, “menos del 50% de las mujeres están conectadas a internet a nivel mundial” por lo que reducir la brecha digital “es el primer paso para poner a las mujeres y a las niñas en el centro de las nuevas economías digitales, y potenciar la creación de puestos de trabajo y oportunidades de liderazgo, aumentando la proporción de mujeres que trabajan en tecnología e innovación.”

Por su parte, el gerente general de Microserfin, Édison Mejía, recalcó el compromiso de la FMBBVA con el empoderamiento económico de la mujer, resaltando la estrategia de innovación “en la que buscamos humanizar las relaciones de nuestras emprendedoras en el mundo financiero digital”.

En Colombia, Bancamía, entidad de la FMBBVA, organizó la Semana de la Equidad, en homenaje a aquellas mujeres que, desde un pequeño negocio, generan ingresos, trabajo, desarrollo y bienestar para sus familias: ellas son el 54% del total de personas atendidas por la entidad, tienen el 53% de la cartera total y el 56% de las cuentas de ahorro.

Compromiso con el medio ambiente

Como Sandra Ceballos, una emprendedora colombiana de 28 años que puso en marcha un negocio de reciclaje. Tras años de lucha para sacarlo adelante, vio paralizada su actividad con motivo de la pandemia. Pero Sandra supo sacar partido a la situación, y continuó, con más fuerza que nunca, dando trabajo a 23 recicladores que colaboran en su proyecto. Una mujer luchadora, comprometida con su familia, su entorno, y con el cuidado del medio ambiente.

En Perú, mujeres como María del Rosario Mucha, fundadora de Café Bambú y emprendedora atendida por Financiera Confianza, entidad peruana de la FMBBVA, han conseguido salir adelante y ayudar a otras mujeres y familias de su comunidad con emprendimientos basados en cultivos sostenibles.

Para ellas, Financiera Confianza ha lanzado en este mes Academia Palabra de Mujer, una iniciativa que ofrece formación gratuita y virtual para que puedan reactivar sus negocios y salir adelante en estos momentos de enormes dificultades.

Celinda Tito Quispe, emprendedora de Financiera Confianza, dedicada a la venta de pescado

Liderazgo para la recuperación

Laura Fernández Lord, responsable de Empoderamiento de la Mujer en la Fundación Microfinanzas BBVA, participó en diferentes actos durante este mes de la mujer, para resaltar la importancia de la participación y el liderazgo de las mujeres en la respuesta y la recuperación de la pandemia. 

Según destacó en sus intervenciones, el COVID ha puesto de manifiesto la fragilidad de la autonomía económica de las mujeres. A finales de 2020, hizo que el 84% de las emprendedoras de la FMBBVA entraran en situación de vulnerabilidad respecto a sus ingresos y el 35% en pobreza (con un aumento de 5 puntos porcentuales en el último año y una brecha de género de 10 puntos). Casi la mitad de ellas era cabeza de familia y la única fuente de ingresos en sus hogares.

Por eso la Fundación Microfinanzas BBVA ha realizado importantes esfuerzos desde el inicio de la pandemia para apoyar, especialmente, a las emprendedoras, con las que está plenamente comprometida.

Conectividad en zonas remotas

Por su parte, la responsable de Alianzas con Organismos Internacionales de la FMBBVA, Teresa Burelli, intervino en un acto celebrado en el marco de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas, principal órgano internacional intergubernamental dedicado exclusivamente a la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

Burelli explicó el trabajo de la Fundación para cerrar la brecha digital de género y empoderar a las mujeres a través de la digitalización y de su estrategia de sostenibilidad medioambiental, y destacó que el compromiso de la FMBBVA en los últimos años “nos sitúa en una posición privilegiada para garantizar que tengan las herramientas necesarias para reactivar sus negocios”.

En su intervención puso sobre la mesa la relevancia de la conectividad, ya que “sabemos que la tecnología es una herramienta poderosa que puede transformar la vida de nuestros emprendedores. Debemos trabajar juntos para garantizar que todos, incluso los que están en las zonas más recónditas, tengan un acceso adecuado a sus posibilidades”. 

La FMBBVA ya está trabajando sobre el terreno en Perú y Colombia y, en alianza con proveedores de internet, está logrando “conectar comunidades remotas y vulnerables, vía cable y satélite, para que puedan acceder a la educación digital y a los servicios financieros”. 

Más activas ante la crisis

También en República Dominicana, donde el 65% de las personas atendidas por Banco Adopem (entidad de la FMBBVA) son mujeres, se celebraron diferentes actos para resaltar los cambios que se esperan en el país en los próximos años, en vista de que las desigualdades, brechas existentes y la violencia de género se han visto agravadas por la crisis sanitaria y socioeconómica causada por la pandemia.

Sabemos que la tecnología es una herramienta poderosa que puede transformar la vida de nuestros emprendedores.

Para conocer la situación, en particular en las poblaciones más vulnerables, como la femenina, la entidad realizó un estudio que de nuevo aportó datos de desigualdad, ya que un 46% de las mujeres han visto totalmente afectados sus ahorros, frente a un 39% de los hombres, y solo un 20% de las que tienen su negocio abierto consiguieron mantener o mejorar los niveles de ventas previos a la pandemia, frente a un 32% de los hombres.

Como dato positivo, se ve una conducta más activa de ellas para superar la crisis, y se pudo constatar que las mujeres que emprenden o inician sus propios proyectos desarrollan habilidades adicionales para tener diversas fuentes de ingresos para el hogar.

Las entidades de la FMBBVA en Perú y República Dominicana se unieron también a los actos organizados por la Red Internacional de Educación Financiera de la OCDE, que organiza la Global Money Week (Semana Mundial del Ahorro en Perú y Semana Económica y Financiera en República Dominicana), donde se hizo hincapié una vez más en la relevancia de la transformación digital, la importancia del emprendimiento, la educación financiera y el fomento de la cultura del ahorro para superar la pandemia. 

Carmen Victoria Gómez, emprendedora de FMBBVA en República Dominicana

Mascarillas solidarias

Por último, en Chile, las entidades de la FMBBVA (Fondo Esperanza y Emprende) trabajan cada día para ayudar a las mujeres a salir adelante, en la difícil situación que vive el país, y una vez más han presenciado el coraje y esfuerzo con que ellas se convierten en protagonistas clave para generar procesos de recuperación económica y social. 

Más del 80% de las personas a las que atiende Fondo Esperanza son mujeres emprendedoras, de las cuales un 42% tuvo que paralizar su negocio en los primeros meses de pandemia. El 50% de estas emprendedoras son jefas de hogar y única fuente de ingresos de sus familias, y se vieron drásticamente afectadas durante los peores momentos del confinamiento.

A pesar de todo, ellas son la primera línea en la reactivación de las economías locales, generando apoyos efectivos en sus comunidades para dar respuesta a las necesidades de sus vecinos y sus familias.

Mujeres como Shirley Álvarez, que participó en la iniciativa Mascarillas Solidarias de Fondo Esperanza: “Llegó en el momento preciso para nosotras. Con mi hermana y ocho vecinas, que estaban paradas, sin ganar plata. Trabajamos tanto y tan rápido, que en un momento entregamos 5.000 mascarillas semanales. Nosotras estamos felices de poder ayudar”.

Contribución al desarrollo para la igualdad de género

La labor de la Fundación Microfinanzas BBVA la ha situado como primera fundación del mundo en contribución al desarrollo para la igualdad de género, según las últimas conclusiones presentadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), basadas en los datos reportados por países, organismos multilaterales y fundaciones privadas sobre su contribución al empoderamiento de la mujer en 2018 y 2019. 

La OCDE señala que para cerrar la brecha de género y cumplir con los objetivos de la Agenda 2030, tanto el sector público como el privado deberían aumentar su inversión de manera significativa y constante, especialmente en estos momentos difíciles.

Esta inversión, acompañada de capacitación en habilidades tecnológicas y financieras, programas del cuidado de la salud, y medidas que fortalezcan la resiliencia frente al cambio climático, tiene que llegar a quienes más lo necesitan. Mujeres emprendedoras, ejemplares, valientes, que cada día luchan por sus familias, y nos recuerdan, como Sandra Ceballos, que a pesar de las dificultades, se puede salir adelante: “solo es proponérselo, y uno lo logra”.