El “alimento de los dioses” que mantiene a Leonel y a su familia desde hace 40 años

Si existe un alimento con historia, ese es el cacao. Los aztecas creían que beberlo daba sabiduría, por ser un puente entre el cielo y la tierra; y los comerciantes mayas ya lo bebían en el año 400 antes de Cristo. También ha sido utilizado como moneda, e incluso como impuesto; y hoy, como motor económico de muchas regiones de América Latina.

Es el caso de Jobo Dulce, una región de la provincia dominicana de El Seíbo, en la que es frecuente ver plantaciones de esta fruta de origen tropical. El clima húmedo, unido a la calidad del suelo, es idóneo para el cultivo del theobroma cacao, que en griego significa “alimento de los dioses”.

La historia familiar de Leonel Evangelista está muy vinculada a la actividad cacaotera: de pequeño ayudaba en las plantaciones de sus padres y desde hace 40 años, cultiva parcelas de cacao con la ayuda de sus hijos.

Aunque ahora las técnicas de cultivo son más sostenibles, Leonel siempre ha tratado de ser respetuoso con el medio ambiente. Un esfuerzo por el que ha recibido la ‘Certificación Orgánica’, que garantiza que su sistema de producción es sostenible, que usa los recursos naturales de manera razonable y que en el proceso de cultivo y manejo del cacao no se utilizan productos químicos.

Para conseguirlo, usa biofertilizantes como compost, y materia orgánica como nutriente para la tierra, además de bioinsumos preparados con ingredientes naturales para tratar plagas y enfermedades. Unas recomendaciones que Leonel ha aprendido de sus socios en la Asociación de Cacaocultores y de la empresa que le compra el cacao ‘en baba’, después de que el grano se extraiga de la mazorca envuelto en una sustancia viscosa.

Con cada certificación, mejora la calidad del producto, por lo que las ventas aumentan. Como por ejemplo la del sello ‘FLO’, de comercio justo, que Leonel también ha conseguido para su negocio, como una muestra de que trabaja alineado con valores éticos, sociales y ambientales. Además, su finca ha recibido el reconocimiento ‘Rainforest Alliance’ tras ser auditada y cumplir estándares de sostenibilidad.

República Dominicana, líder en la exportación de cacao orgánico

República Dominicana es líder mundial en exportación de cacao orgánico: de hecho, el 60% de la producción total procede de cultivos sostenibles y el 40% es considerado como cacao fino o de aroma, de los de mayor calidad internacional.

“El cacao nos ha permitido progresar a mí y a mi familia. Es un buen negocio, da para ahorrar y cuidar el medio ambiente”

La Fundación Microfinanzas BBVA, a través de su entidad Banco Adopemapoya a más de 1.500 productores dominicanos de cacao. Entre ellos, Leonel, que lleva tantos años en Adopem como créditos ha pedido: nueve, que le han permitido mejorar su negocio y diversificar los productos; ahora, también cultiva limones persas orgánicos, guineo, plátano o aguacate.

Sus dos hijos se encargan de las labores de poda, mantenimiento y cosecha y, cuando es necesario, contrata jornaleros. “El cacao nos ha permitido progresar a mí y a mi familia. Es un buen negocio, da para ahorrar y cuidar el medio ambiente”, explica Leonel.

Para desplazarse entre las plantaciones, utiliza el autobús o a caballo, y por eso quiere comprar un vehículo para ahorrar tiempo en los desplazamientos y mejorar aún más el rendimiento de su tierra.

Se necesitan entre 300 y 600 semillas para elaborar un kilo de cacao, por lo que cualquier ayuda siempre es bienvenida.

Cristina González del Pino, Comunicación FMBBVA

HISTORIAS DE VIDA