Ahorrar hoy para progresar mañana

Día Mundial del Ahorro

31 octubre 2017
Fundación Microfinanzas BBVA

Winston Churchill dijo una vez que “el ahorro es una cosa muy hermosa, especialmente cuando tus padres lo han hecho por ti”. Contribuir con la economía familiar y sacar adelante a los hijos, no sería posible sin una buena administración del dinero. Eso es lo que hicieron emprendedores como Eladia, Diana, Teodoro o María. Todos, han visto cambiar sus vidas y la de sus familias gracias a su continuo esfuerzo y al apoyo que recibieron de la Fundación Microfinanzas BBVA.

Desde 1924, cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro. Tal y como señala el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ahorrar es importante para superar tiempos difíciles que puedan surgir en el futuro, pero sobre todo, “para prosperar en los tiempos favorables”.

Un claro ejemplo es el de Eladia. Esta emprendedora dominicana montó un negocio de venta de carne y otro de telas. Con una buena gestión del dinero y su trabajo diario, ha mejorado su hogar y la vida de sus ocho hijos, cinco de los cuales, ya son graduados universitarios. La ayuda de Banco Adopem, entidad de la Fundación en República Dominicana, ha sido clave para que haya hecho realidad un cambio tan grande en su entorno.

Eladia, emprendedora de Banco Adopem

Eladia en su casa de Espaillat, al norte de República Dominicana

Con el apoyo de la misma entidad, Diana ha salido adelante mediante la siembra de guineo (bananas dominicanas) y la pesca. “Lo bueno de Adopem, no fue solo que me prestó el dinero, sino que también me capacitó para darle un buen uso”, asegura, cuando recuerda cómo logró salir de una situación de extrema pobreza.

Progreso económico y ahorro son dos conceptos que van la mano, ninguno se concibe sin el otro. Consciente de ello, la Fundación Microfinanzas BBVA, no solo facilita el acceso a los servicios financieros a personas vulnerables, sino que también ofrece capacitación y apoyo a los clientes en el ejercicio de sus emprendimientos. Así lo hizo con Teodoro a través de Microserfin, su entidad en Panamá. Un quiosco era la principal fuente de ingresos de este emprendedor que, tras conseguir varios créditos, pudo adquirir terrenos, ganado y una tienda. Con todo ello, Teodoro hizo posible el sueño de su hija, estudiar enfermería en la Universidad, una profesión que ejerce en la actualidad.

A pesar de los esfuerzos de tantas personas que, por poco dinero que tengan, ahorran día a día, las cifras del ahorro en América Latina no son alentadoras. En la región, solo se ahorra cerca del 18% del Producto Interior Bruto (PIB), un porcentaje muy por debajo de economías como la de Asia (34%) o de las economías más avanzadas (23%). Así lo señala el BID en su informe ‘Desarrollo en las Américas de 2016’, donde insiste en que América Latina y el Caribe “deben ahorrar más y mejor” para generar nuevas oportunidades para el crecimiento y tener sociedades más inclusivas.

“América Latina ahorra poco y mal. Se enfrenta a un serio problema de ahorro”

El informe recalca la necesidad de fomentar la cultura del ahorro y mejorar la educación financiera desde la infancia para contribuir con el progreso de las economías. “América Latina ahorra poco y mal. Se enfrenta a un serio problema de ahorro”, advierte el economista principal del BID y coautor del informe, Tomás Serebrisky. El problema para él no está en quién ahorra, sino en la calidad del ahorro, es decir, en cómo se canalizan esos fondos ahorrados y para qué se usan.

Muchas veces, el desconocimiento de ciertos sectores de la población y la falta de educación financiera hacen que ahorrar sea una tarea complicada. Esto fue precisamente lo que le sucedió a María. En las montañas de Pisac, Perú, esta emprendedora salió adelante con la capacitación y el apoyo de Financiera Confianza, la entidad peruana de la Fundación. “Yo antes no sabía dónde guardar mi dinero. Pensaba en dárselo a alguna persona o familiar. Solamente ahorraba en casa y se perdía en seguida”, explica María en su lengua materna, el quechua. Ahora, gracias a la entidad, siente que su dinero está seguro y sabe cómo gestionarlo de forma adecuada. “Pienso en mi futuro, por eso estoy ahorrando mi dinero”, afirma.

Todos estos testimonios en primera persona muestran que el ahorro es un elemento esencial para prosperar. Siempre, teniendo en cuenta que ahorrar no es solo economizar, sino saber gastar. Eladia, Diana, Teodoro y María lo aprendieron, y ahora recogen los frutos que en su momento sembraron y que continúan regando con su esfuerzo día tras día.